Había un padre en esa iglesia un tanto joven quizás unos 20 años en aquel entonces yo le calculaba o si acaso un poco más , y a mí me parecía atractivo, recuerdo llegar con mis amigas y comentarles lo atractivo que me parecía, al principio sintiéndome culpable por ir a la iglesia y pensar solo en el padre atractivo o solo ir por el padre atractivo, todo en el me gustaba, su voz, su rostro, su piel blanca que contrastaba con su cabello corto negro, sus ojos grandes negros y profundos, recuerdo una vez que me quede al final de un ensayo del coro, fui a hablar con el padre, fingí que quería confesarme , lo cual era una rotunda mentira ,no pensaba confesarme o quizás solo confesarle mis sentimientos, cuando acepto y entre en esa pequeña puerta del confesionario recuerdo traer conmigo un rosario, me gustaba la sensación de las piedritas de vidrio rodar por mis manos, me quede mirando mis piernas y mi falda mientras el estaba esperando ansioso por mi confesión, comenzó diciendo y bien hija mía que quieres decirme, como si el esperara o supusiera que le iba a contar algo tan simple y estúpido como cualquier otra puberta normal de mi edad, así que le dije,” padre me gusta la sensación de rosario contra mi piel “ “es tan fría y dura pero suave a la ves”, se quedó callado durante varios minutos y me dijo, "que quieres decir" y le dije “me gusta esa sensación cuando lo miro" y duro otro rato en silencio, no crean que soy atrevida, en realidad siempre he sido algo tímida pero dure un año, deseándolo sin decirle nada y era tanto lo que me gustaba que no podía aguantar más ,y me pregunto “¿cuándo miras el rosario? “y le dije "no, cuando lo miro a usted" duro más rato aun callado cuando abrió la puerta y dijo ... "si es una especie de broma váyase señorita" y le dije” no es broma , solo soy honesta” sentí mi cara más colorada que un tomate pero me fui corriendo y diciendo que lo sentía.. sentía vergüenza, pena, dure días enteros y semanas sintiéndome culpable o pensando "dios me va a castigar"
Investigue un poco al respecto de la religión, de religiones y comencé a dejar de creer en ese dios que nos imponen la iglesia, y adopte una religió o dogma o creencia o como prefieran decirle llamado Wicca, que es más que nada una idea pagana, con la que yo estaba mucho más cómoda ,aunque ya no creía en la religión que me sometieron desde niña, seguí yendo ese año hasta cumplir los 16 al coro de la iglesia ya que yo era la voz principal y sin mi decían que el coro no se escucharía igual de bien, hubo una misa ya tarde eran como las 9pm y finalizo a las 10 de un día sábado, yo me quede platicando con unas chicas del coro mientras recogía mis cosas y me reía y pensaba tantas historias que podría sacar de mi mente con estas figuras religiosas que tenía enfrente.. en especial con ese cristo, yo pensé que el atractivo padre que me desprecio se había ido, que había dado la misa y se había retirado y que yo ya estaba sola cuando por fin se fueron los que quedaban del coro, así que entre a la habitación donde está el confesionario y me senté en el, comencé a imaginarme cosas con el padre y a fantasear con él, así que despacio y lentamente subí mi mano por mi falda corta, hasta comenzar a tocarme, y si que estaba excitada, recordando su voz, sus ojos, sus manos que aunque jamás me habían tocado casi podía imaginarlo, comencé a tocarme primero por arriba de mi ropa interior que ya se sentía algo húmeda y después con mis dedos la moví a un lado y comencé a tocarme más profundamente, no viene al caso mencionarlo, pero yo ya no era virgen a esa edad, así que no temía el tocarme y ya antes había experimentado la masturbación, comencé a tocarme y no pude evitar el gemir, y gemí mas, hasta que escuche una pequeña tos, me erguí enseguida asustada y para mi sorpresa era el padre del otro lado del confesionario, me quede en shock no sabía que hacer o decir solo dije “ay por dios” y me tape la boca, y él dijo “perdón que te interrumpiera, continua” para mi sorpresa…
Entonces me quede un rato estática y le pregunte “¿Qué?” y él dijo, “continua” casi como si fuera una orden así que continúe tocándome, mucho más excitada de lo que estaba antes con la idea de que él había estado escuchando y no había dicho o hecho nada, hasta que de pronto escuche unos ruidos que el hacía, casi pude sentir que también se tocaba, pude percibir su respiración agitada y algo entrecortada, abrió su lado del confesionario, mis manos sudaban de nervios, y mis piernas me temblaban de miedo, no sabía que esperar o que iba a hacer… quizás a sacarme de ahí a la fuerza o a regañarme ,pensé tantas cosas hasta que abrió la puerta y me miro, su mirada era de lujuria intensa ya se había quitado su sotana, llevaba unos pantalones que note un poco desabrochados y mientras me miro, se lamió los labios me dio la espalda, camino y cerró la puerta con llave de ese pequeño cuarto… se acercó a mí me quito la mano de mi sexo ,me tomo del cabello y comenzó a besarme, no sé qué debí de haber hecho pero terminamos haciéndolo en el confesionario, nadie jamás sabia esto de mí, nadie jamás sabía que lo hice en una iglesia, y nadie jamás sabía que gracias a eso ese padre decidió dejar de ser padre, se salió y creo que ahora es un ateo con una vida común y corriente, aunque dice que por supuesto aún recuerda las veces que me masturbaba en la iglesia o en el confesionario.

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